lunes, 25 de abril de 2016

Galletas de nueces y salvado de avena con fruta deshidratada


¿Tienes que cuidarte y reducir el colesterol? Con estas galletas tienes una buena opción para tomar una ración de salvado de avena, que ayuda a reducir el colesterol, y tomar algo sano para el desayuno, el almuerzo o la merienda. No llevan mantequilla, tampoco llevan harina refinada, ni lácteos. 
Lleva fruta deshidratada para que las galletas no se reblandezcan, podéis sustituirla por unas pasas o frutos secos como avellanas, pistachos, etc.

Ingredientes: (18 galletas grandes)
1 huevo
80 g de nueces peladas
65 g de azúcar moreno
1 cucharada de melaza o miel
100 g de salvado de trigo
50 g de harina de avena
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
35 g de fruta deshidratada (yo use manzana y pera)
Una pizca de sal
Azúcar y canela junta para espolvorear

Triturar las nueces junto con el huevo con la batidora hasta conseguir una pasta blanca, si quedan trocitos no importa.
En un bol ponemos el azúcar, la pasta de nueces y la melaza.


Mezclamos con una espátula o cuchara. Añadimos el salvado de avena, la sal y mezclamos hasta integrar los ingredientes. Echamos el aceite y la harina de avena, volvemos a mezclar bien. 
Vamos con la fruta deshidratada.



La cortamos con el cuchillo en trocitos pequeños.



Los añadimos a la masa y mezclamos con las manos hasta que esté bien repartido por toda la masa. Hacemos una bola con la masa y la tapamos con papel film.


Metemos a la nevera durante 30 minutos como mínimo.
Precalentar el horno a 170 grados.
En un papel de hornear repartimos trozos de masa dando forma a las galletas, podéis usar un rodillo y un corta pastas o con las manos hacer una bolita y aplastarla con los dedos. Espolvorear azúcar con canela por encima (opcional).



Meter al horno 10-12 minutos vigilando que no se quemen, si se doran mucho bajar la temperatura del horno. Sacar del horno y dejar templar un minuto. Pasar a una rejilla para terminar de enfriar.
Guardar en una lata para que se conserven mejor.





lunes, 11 de abril de 2016

Pâté de champiñones


Tengo desde hace unos días una pequeña obsesión, mirar recetas veganas, y cuando me obsesiono con algo lo tengo que probar. Es una receta vegana ya que sus ingredientes son 100% vegetales y, después de probarlo, he de reconocer que está buenísimo. Claro que porque no iba a estar bueno si sus ingredientes no son tan raros, si al final me voy aficionar a la comida vegana 😋
Para este pâté he usado unos champiñones Portobello pero podéis hacerlo con el champiñón que encontréis en la tienda.


Esta variedad de champiñón es la primera vez que lo uso, la diferencia que he encontrado es su color (un poco más oscuro en el sombrero), su sabor más dulce y fresco y con una textura más firme, ideales para esta receta. Pero si usáis el blanco os saldrá igual de bueno.

Ingredientes
300 g de champiñones Portobello o blanco
1 diente de ajo
1/2 cebolla
1 cucharadita de levadura de cerveza en escamas (opcional)
40 g de nueces y avellanas tostadas 
1 cucharada de aceite de oliva extra
1 pizca de sal y pimienta negra molida

Limpiamos los champiñones y los cortamos en cuartos, reservamos. 
Picamos el ajo y la cebolla, en una sartén ponemos la cucharada de aceite y sofreímos la cebolla y el ajo a baja temperatura para que no se nos queme. Cuando está blanda la cebolla añadimos los champiñones, salpimentamos. Dejamos cocinar 5-8 minutos hasta que estén tiernos y se haya evaporado el agua que sueltan. 
Para triturar los ingredientes usaremos una picadora o la batidora. Trituramos los frutos secos, la levadura y los champiñones hasta conseguir una pasta similar al pâté. 
Guardamos en un tarro dentro de la nevera, se mantiene fresco hasta 4-5 días.


Lo podéis servir en unas tostas de pan, si además le añadís una cucharadita de cebolla caramelizada y un poco de orégano espolvoreado acompañado de un vino rosado....que más se puede pedir







lunes, 4 de abril de 2016

Galletas de avena y calabaza


La masa de estas galletas no lleva ni grasa, ni mantequilla y sus ingredientes son muy saludables. Solo he puesto un poco de mantequilla en el chocolate del final, si no queréis añadirlo también están muy ricas así.
La calabaza que lleva la masa se puede sustituir por plátano o por manzana asada, es el ingrediente que sustituye a la materia grasa que llevan normalmente este tipo de galletas.

Ingredientes:
125 g de copos de avena
75 g de sirope de ágave o miel
1 huevo
80 g de calabaza asada
35 g de avellanas tostadas
15 g de almendras tostadas
35 g de nueces 
50 g de pasas
1/2 cucharadita de canela en polvo
Para decorar:
50 g de chocolate muy negro 70-80% cacao
15 g de mantequilla 
1 cucharada de miel

En un bol ponemos el sirope de ágave, el huevo, la calabaza y los frutos secos. Con ayuda de la batidora trituramos, si quedan trozos de frutos secos no importa le darán a las galletas un toque más crujiente.
Añadimos los copos de avena y removemos con una espátula. Machacamos las pasas en un mortero o las picamos con el cuchillo y las echamos a la masa, mezclamos bien.
Tapamos el bo, con film transparente y metemos a la nevera un par de horas como mínimo. 
Precalentamos el horno a 180 grados.
Forramos unas bandejas de horno con papel de hornear. Sacamos la masa y hacemos bolas que aplastaremos para dar forma a las galletas, las colocamos en la bandeja.


Metemos al horno 10-12 minutos. Sacamos y dejamos templar en la bandeja. Enfriamos totalmente sobre una rejilla.

Para decorar con chocolate ponemos en un cuenco la mantequilla, la miel y el chocolate troceado. Metemos al microondas a baja temperatura un minuto, comprobamos a mitad del tiempo que no se queme removiendo con una cucharilla.
Con ayuda de la cucharilla adornamos las galletas sobre un papel sulfurizado.


Dejamos enfriar en la nevera. Colocamos en una bandeja y servimos.



Si llevan chocolate y no se consumen en el día hay que guardarlas en la nevera, pero si no llevan chocolate se pueden guardar fuera en una lata.